Actividad del picnic: reflexionar sobre la feminidad y masculinidad
Pérez López Diana
Compartiendo un espacio de reflexión con mis compañeros a cerca de masculinidad
El día 6 febrero se realizó un picnic, en los pastos de la universidad, para discutir en general acerca de la masculinidad y la feminidad.
Comenzamos por contar, cada uno de los presentes, situaciones en los que las acciones que realizamos o nos gustan "tenían que ver" con el género opuesto a nosotros. Un ejemplo de esto es cuando un compañero mencionaba que le gustaba cocinar, una compañera no le gustaba arreglarse mucho o maquillarse, otra compañera le gustaba convivir con hombres, etcétera.
En mi caso puedo decir que me gusta maquillarme, arreglarme, usar faldas o vestidos, me gustan varias cosas que denominan femeninas, sin embargo no me limito solo a ocuparme de "mi lado femenino"; también me atraen las "actividades de los los hombres". Yo siempre he sido una persona que se lleva más con hombres que con mujeres porque considero que ellos me dirán las cosas tal cual, además algunas personas han planteado que a veces ocurren más problemas entre las mujeres que entre hombres. Cuando era más chica, al tener más amigos hombres no entendía porque a las personas se les hacía raro, incluso llegaron a pensar mal de uno, a una conocida le decían que era lesbiana o porque ella si se la pasaba la mayor parte del tiempo con un grupo de chavos y se le veía trabajando de albañil o ayudado a señores en sus trabajos. Pero eso no tiene nada de malo ya que cualquiera puede realizar las actividades que a uno le guste más, el problema fue desde que constituyeron lo que debía ser femenino y lo masculino en la cultura. Cuando iba en preparatoria, después de leer un poco acerca del patriarcado, donde la autoridad se reserva exclusivamente al hombre o sexo masculino, me generó una ambivalencia porque por un lado tenía buenos amigos hombres pero al mismo tiempo me hacía competir con mis compañeros, amigos, conocidos; de cierta manera queriendo demostrar que las mujeres también éramos capaces de desarrollar cualquier actividad e incluso ser mejores.
Considero que lo que ha causado que no exista una alianza entre todos (mujeres y hombres) ha sido el hecho que desde tiempo atrás se haya hecho una distinción entre lo que debían ser y hacer las mujeres; y los hombres. Y que actualmente las mujeres quieran desempeñar en todo su derecho cargos masculinos rompe con lo que se viene establecido desde tiempo atrás.
En el picnic se plantearon casos y las opiniones acerca de cada uno, así como dando su punto de vista acerca de la construcción de las feminidades y masculinidades.
También en la discusión, unos compañeros nos compartieron comida que habían hecho ellos.
Para el performance he elegido ser un hombre que pertenece a un grupo solo de hombres en una colonia.
Josafat Norberto Cardoza
Durante el picnic realizado en la hora de las clases
de génesis y estructura del sentido común en los pastos cercanos al edificio de
posgrado se abordaron diferentes temas con respecto a los roles de género y de
los espacios que existen para estos roles. Durante la plática se llegaron a las
siguientes conclusiones:
1) Los roles de género requieren de un espacio para
llevarse a cabo, cuestionar los roles de genero vigentes requiere repensar los
espacios públicos de convivencia.
2) Los roles de género también requieren de la manera en
cómo se utilizan los objetos, cuestionar los roles de género también requiere
de proponer una nueva forma de utilizar los objetos.
3) Los
roles de género se consolidan también a partir de las instituciones educativas
y las profesiones, repensar los roles de género implica cuestionar los modelos
y las instituciones educativas y la razón social de las profesiones.
3) La función social de los deportes ha perpetuado roles
de género, concebir una nueva manera de asumir un género tendrá que ir de la
mano de una nueva forma de concebir el deporte, y de crear espacios deportivos
para la convivencia equitativa de los géneros.
4) La gastronomía y la preparación de los alimentos,
puede ser una manera de cuestionar los roles de género establecidos. Ya que la
preparación de la comida es una forma del cuidado del otro y de la formación de
lazos sociales y comunitarios. La integración de los géneros a la actividad
gastronómica contribuye a su equidad.
5) La desigualdad de género, contribuye a la competencia
entre los géneros, la equidad de género contribuye a una relación más
colaborativa y armónica entre los géneros.
6) Los roles tradicionales de género, han ocasionado que
las personas vivan peleadas o inconformes con su cuerpo, ya que los roles de
género atan al cuerpo a expectativas de acción y de apariencia que pueden ser
imposibles de cumplir, repensar los roles de género contribuye a tener una
relación armoniosa del cuerpo, contribuye a la reconciliación con nuestro cuerpo.
En general, la actividad del picnic fue una
gran oportunidad para conocer mejor a los compañeros de la clase, el compartir
las experiencias de cada uno sobre como vivimos los roles de género puso en
evidencia que todos tenemos las mismas preocupaciones con respecto a la manera
en cómo los roles de genero nos hacen que nos relacionemos con los demás y con
nuestro cuerpo. También puso de manifiesto que los roles de genero están
totalmente rebasados por la realidad de cada uno de nosotros. Es innegable la necesidad
de repensar los roles de género y el sentido común que los sostiene.
Brenda Martínez
Ese día
yo no pude asistir al picnic con mis compañer@s, de Eve y la profesora, pero si
hubiera estado ahí con ellos, me hubiera gustado de cierto modo desahogarme y oír
consejos de los que estaban presentes.
Ya que
hubiera hablado sobre mis dos identidades, en donde me siento tranquila y cómoda
con mi identidad masculina, esta identidad se fue desarrollando desde que tuve
los 7 años, cuando mis padres se separaron, mi padre obviamente se fue de la
casa, mientras que mi madre tuvo que salir a trabajar para poder mantenernos a
mi hermano mayor y a mí, debido a todo
eso mi hermano y yo nos tuvimos que cuidarnos y criarnos solos, por ejemplo la
primera vez que tuve que actuar de modo masculino fue cuando unos chavos
estaban pegándole a mi hermano en la escuela y tuve que ir a ayudarlo, yo
siendo una “niña” tuve que pegarle a 3 hombres mayores que yo (en donde gane yo)
por defender a la persona que más quería en ese momento, en ese momento fue esencial
para mí, ya que a esa edad tuve que pensar y actuar como hombre, ya que por
esos tiempos mi hermano no quería y como solo convivía con mi hermano, siempre jugábamos juegos de
hombres, recuerdo como jugábamos con los carritos, trompos y fútbol, por todo
lo anterior desarrolle más una identidad masculina.
Por un
lado, mi lado femenino, esta identidad ha sido forzada a desarrollarse, ya que
desde pequeña toda mi familia paterna y materna siempre me ha dicho que deberías
actuar como una señorita ya que soy una mujercita, debido a que siempre actuaba
de un modo “machorra”, mis tías le decían a mi mama Ya pon a tu hija hacer cosas de mujeres, cuando iba a cumplir los
15 años, mis tías (maternas), me decían ya debes de actuar como una mujercita, mírate
no sabes, ni barrer, cocinar, lavar la ropa y los trastes, además mira como
vistes, pareces hombre con tus playeras de fútbol, no sabes arreglarte ni
peinarte, obviamente me molestaba (y me sigue molestando) que me digan esas
cosas, yo siempre he pensado porque no puedo hacer así, siempre les decía y donde dice que debo de actuar de ese modo,
pero debido a que veía a mi mama sufrir por mi culpa en ese aspecto, siempre me
tuve que arreglar, tuve que realizar los quehaceres de la casa y todas esas
cosas que debería hacer “la mujer”.
A pesar de todo tuve que aprender a mi modo a realizar
ambas cosas, pero no pensando en el modo de, “lo debo de hacer como mujer”, más bien que
las hago por gusto, también como una necesidad, ya que hombres y mujeres
debemos aprender todo lo que esté a nuestro alcance, aunque me siga peleando
con esas cosas de, debes de actuar como mujer
y esas cosas solo lo hacen los hombres,
yo sigo tratando de llevar mi vida con esas dos identidades, demostrando que
los hombres y las mujeres pueden realizar actividades del otro sexo.
